En el camino de la recuperación, reconocer que necesitamos ayuda es el primer paso fundamental. Según el Plan Nacional sobre Drogas, la recuperación no es un proceso lineal: incluye varias «fases de cambio» en las que pueden producirse recaídas, pero cada ciclo puede ser un paso hacia la transformación.
Este centro no solo ofrece apoyo profesional: ofrecemos un acompañamiento holístico, basado en confianza, respeto y empatía, tal como se propone en modelos de intervención donde se movilizan los recursos internos de cada persona para reconstruir su vida.
ETAPAS DEL CAMBIO
Desintoxicación física: Es el punto de partida para liberar el cuerpo de las sustancias nocivas, bajo supervisión profesional, y comenzar la recuperación en condiciones más seguras.
Control de la conducta: A través de terapia individual, psicoeducación y la implicación familiar, trabajamos para recuperar el control de los impulsos adictivos.
Exploración de las raíces: Una vez estabilizado el consumo, profundizamos en las causas emocionales, relacionales o biológicas que sostienen la adicción, porque sanar desde la base permite un cambio duradero.
Reinserción: En esta fase, la persona retoma su vida social, laboral y familiar, aplicando las herramientas aprendidas para sostener su recuperación a largo plazo.
